Pudricion
de la raíz “Root Rot”
Phytophthora spp.
La pudrición de la raíz por Phytophthora
es una de las enfermedades más severas en ornamentales leñosas,
así como en los viveros. Varias especies de este hongo pueden
causan pudriciones de la raíz en arbustos, árboles
y palmas. Los primeros síntomas en plantas infectadas son
similares a los sufridos por sequía y falta de alimento,
ya que este hongo afecta las raíces reduciendo el volumen
de raíces necesario para absorber agua y nutrientes. Las
raíces de plantas enfermas se observan de color marrón
rojizo. El hongo coloniza la zona del tallo cercana al suelo (corona)
causando una decoloración del los tejidos bajo la corteza,
que se extiende al tallo sobre la línea del suelo. En algunos
árboles y arbustos se puede observar a nivel de la corona
la formación de cancros húmedos y de color marrón
de los cuales sale un exudado gomoso.
Típicamente, los síntomas aparecen primero en una
planta y luego en plantas cercanas, tanto en plantas en tiestos
como en plantas en paisajismo o en zonas urbanas. Puede observarse
amarillez del follaje, crecimiento lento de la planta, y muerte
regresiva de las ramas. Las plántulas de arbustos y árboles
afectados pueden morir en pocos días o semanas, mientras
que en árboles establecidos los síntomas de decaimiento
general pueden observarse por varios años antes de que el
árbol finalmente muera.
Este hongo se disemina principalmente en el agua de riego o agua
de escorrentía. Además, Phytophthora produce esporas
y estructuras resistentes que se diseminan en el suelo, raíces
infectadas, medio de crecimiento infectado y de un tiesto a otro.
En semilleros, las pérdidas mayores ocurren cuando el medio
tiene un drenaje pobre y el riego es excesivo. En árboles
adultos en el campo, esta enfermedad abunda en suelos que se inundan
o de pobre drenaje.
En diferentes palmas este hongo causa tizón de las plántulas,
sancocho, pudriciones del tronco, la corona y la raíz, manchas
foliares, pudrición del peciolo, caída de cocos y
pudrición del ápice, de las yemas y del corazón.
Estos síntomas van seguidos de la muerte de la planta. La
especie más común causando enfermedad en palmas es
P. palmivora. Este hongo abunda en zonas tropicales cálidas
y húmedas. Afecta una gran variedad de palmas, entre las
que se encuentran, Chamaedorea spp., palma areca (Chrysalidocarpus
lutescens), palma de coco (Cocos nucifera)
, palma datilera de Islas Canarias (Phoenix canariensis),
Roystonea sp., coco plumoso (Syagrus romanzoffiana) y Washingtonia
spp.
En palma areca (Chrysalidocarpus lutescens), Phytophthora nicotianae
causa tizón de las plántulas. El síntoma principal
que se observa es un rayado necrótico de color marrón
que se extiende por toda la hoja y tiene bordes amarillos. El tejido
foliar afectado toma un color negro verde grisáceo que se
torna marrón según avanza la enfermedad. La infección
comienza en la hoja nueva que abre y se extiende a las demás,
causando eventualmente la muerte de las plántulas.
La pudrición del ápice en una gran variedad de palmas
es causada por P. palmivora. La incidencia de esta enfermedad aumenta
luego del paso de huracanes. Se observa una decoloración
verde pálido de la hoja bandera y de las hojas nuevas. Las
hojas nuevas pueden mostrar zonas necróticas de color marrón
al haberse infectado con este hongo durante su formación.
La hoja bandera se pudre en la base y puede observarse un crecimiento
micelial blanco creciendo en esta zona. En el interior del tallo
se observa una decoloración púrpura rosada con bordes
de color marrón oscuro. Si la enfermedad se desarrolla rápidamente,
ocurre muerte rápida de las hojas en la parte alta, mientras
las hojas bajas se mantienen verdes por un periodo de tiempo de
hasta un año. Las hojas se observan caídas pero pegadas
al tallo.
En Chamaedorea elegans, P. palmivora puede causar manchas en las
hojas y tizón. Se observan manchas de color marrón
a marrón oscuro con centros más claros, de forma circular
a ovalada, que se van uniendo rápidamente en condiciones
de alta humedad, causando tizón o quemazón del follaje.
Condiciones que lo favorecen:
• Suelos de mal drenaje o donde se acumula agua.
• Riego o lluvia excesiva.
• Plantas con mal manejo y pobre fertilización.
Manejo Integrado:
• La prevención es la clave para el control de esta
enfermedad, ya que una vez los síntomas se observan ya el
daño por el hongo es irreversible.
• Se debe prevenir la introducción y diseminación
del hongo y evitar condiciones favorables para su desarrollo.
• Siembre en suelos sueltos y de buen drenaje.
• El material a sembrar debe estar libre de la enfermedad.
• Remueva todos los residuos de plantas infectadas de los
lugares de propagación antes de sembrar nuevas plantas.
• En los semilleros, desinfeste los bancos, tiestos y herramientas
para evitar diseminar el hongo a plantas nuevas.
• Propague en suelos de buen drenaje y no riegue en exceso.
• La incorporación de un fungicida al medio de crecimiento
o aplicados por remojo luego del transplante puede proveer una barrera
protectora alrededor de las raíces.
• El control principal de este en palmas es mediante el uso
de semilla sana, remoción y destrucción de las plantas
infectadas, control de la humedad y uso preventivo de fungicidas.
Las inyecciones al tronco con fungicidas una vez se observa la enfermedad
han sido bastante efectivas.
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